
Debido
a la incomodidad y la pérdida de tiempo útil de observación
motivado por la puesta en estación de los telescopios, especialmente
para una sesión de tomas de imagen, decidí realizar un abrigo
que los mantuviera protegidos en el intervalo entre observaciones y para que
conservaran la alineación polar.
Luego de estudiar varias alternativas (abrigo en forma de caseta deslizante, habitación de techo corredizo, y otras similares) decidí que el sistema que mejor se adaptaba a mis posibilidades era el sistema de cúpula hemisférica.
Teniendo en cuenta que prefiero los refractores en mis observaciones, y que mi meta era proteger uno o dos montados en paralelo de un diámetro de 200 mm. y focal de 2000 mm., dada la envergadura del instrumento necesitaba construir una cúpula hemisférica de 4 metros de diámetro apoyada sobre un muro de forma circular de 2 metros de altura.
Los materiales debían requerir bajo mantenimiento. Por tanto elegí chapas y costillas de hierro, a pesar de que a primera vista la madera parecía ofrecer algunas ventajas: ligereza y estabilidad térmica del recinto protegido. Sin embargo, necesita mucha más atención debido a hallarse a la intemperie, y su poco peso puede ser un inconveniente en caso de vientos fuertes.
Está formada por 24 costillas siguiendo los meridianos de la media esfera, interrumpidas en parte por dos guías paralelas que enmarcan la ventana de observación. Esta se compone de dos partes: una de aluminio deslizante hacia la parte trasera de la cúpula por la que se puede ver desde el cenit hasta unos 20º sobre el horizonte y otra parte con bisagras que permite ver hasta el horizonte. Esta última se suele usar cerrada para eliminar el resplandor del alumbrado próximo.
Las costillas están cubiertas por chapas de hierro de 1,5 milímetros de espesor con forma de husos, soldadas entre sí y a las costillas, de modo que forman un cascarón muy resistente.
El conjunto está unido a un soporte en forma de corona circular situado sobre el muro. Seis ruedas permiten el giro de ésta sobre su eje. El muro circular posee una zona de rodadura adecuada para este fin.
La
parte metálica de la cúpula arroja un peso aproximado de 750 kg.;
se hace girar fácilmente sin ayuda de medios mecánicos. Varias
capas de pintura blanca en el exterior de la cúpula protegen al hierro
del óxido e impiden que ésta se caliente durante el día.
En el centro del observatorio está dispuesta una montura de tipo alemán sobre una columna formada por un tubo de hierro de 220 mm. de diámetro relleno de arena con el fin de amortiguar vibraciones, capaz de soportar los instrumentos citados y accesorios (buscador, cámaras, etc.). Dotada de seguimiento motorizado en el eje horario, próximamente motorizaré el eje de declinación con el fin de posibilitar la informatización de los movimientos del telescopio.
El eje horario, de un diámetro de 85 mm. descansa sobre rodamientos a bolas. El eje polar tiene también un diámetro de 85 mm. El conjunto es arrastrado mediante corona dentada (360 mm. de diámetro, 360 dientes) y tornillo tangencial. Un motor sincrónico a 220 V. mueve el conjunto. El peso total de la montura más la óptica es aproximadamente 500 Kg.
Tras
construir varios objetivos de distinto diámetro y geometría, actualmente
observo mediante refractor provisto de un objetivo triplete de 200 mm. de diámetro
y 2000 mm. de focal.
Como guía o toma de imágenes de gran campo utilizo un refractor de 186 mm. de diámetro a f 5.
Próximamente pienso realizar ligeras modificaciones en la montura con el fin de acomodar en ella dos refractores gemelos de 220 mm. para usar uno en visual y otro fotográfico sobre el mismo campo, o bien para observar visualmente con ambos simultáneamente.