Telescopios, repasando fundamentos

Ander Aizpuru

LA ELECCIÓN DEL AUMENTO EN EL TELESCOPIO

¿Cuál es el máximo y el mínimo aumento que podemos conseguir en un telescopio?. Esto depende de una serie de factores entre los que cabe destacar la abertura y diseño óptico del telescopio, los oculares, las condiciones atmosféricas, el tipo y tamaño del objeto que sé esta observando y lógicamente, la agudeza visual del aficionado. Todos ellos juegan un papel importante y determinan el aumento más eficaz en el momento de la observación.

NUESTRA VISTA

Los ojos son una verdadera obra de ingeniería. Tenemos un iris y un enfoque automático, un cristalino asférico y una visión estereoscópica.
Algunas personas tienen defectos visuales, siendo el más frecuente el astigmatismo, que sólo se puede corregir con gafas o utilizando solamente la pequeña área central de la pupila del ojo. Para ver un ejemplo, haz una abertura en forma de diamante apretando juntos los dedos índice y pulgar de cada mano. Cuanto más aprietes, más pequeña será la abertura. Ahora acerca la abertura al ojo. Probablemente verás alguna mejora en la definición y profundidad de campo. (Tal vez resultaría un poco extraño en un restaurante, pero funciona muy bien para leer el menú si has olvidado las gafas.).
Los que padecen de miopía o hipermetropía puede simplemente quitarse las gafas cuando utilizan un telescopio, dado que se puede enfocar el instrumento para compensar los defectos. Los pequeños fragmentos de polvo que flotan en el ojo pueden resultar problemáticos al utilizar aumentos muy elevados pues su visibilidad se acentúa.

NUESTROS TELESCOPIOS

Podríamos decir a grandes rasgos que los factores más importantes a tener en cuenta son seis.

El aumento, y con ello quiero decir el aumento angular. Vemos el universo en términos de ángulos. Un telescopio con 50 aumentos hará que el disco de la Luna, cuyo tamaño angular es de ½ grado, parezca tener 25º.
Para conseguir aumentos bajos, utilizaremos oculares con focales largas; y cortas para grandes aumentos. Existen unos accesorios que nos permiten variar el aumento sin necesidad de cambiar de ocular. Por un lado tenemos las lentes telecompresoras que disminuyen la distancia focal efectiva de algunos telescopios, proporcionando un menor aumento. Por el contrario las lentes Barlow permiten que un telescopio de distancia focal corta pueda conseguir aumentos sorprendentemente altos.
Pero ¡cuidado!: es posible que no queramos tantos aumentos. Intentar conseguir 600 aumentos con un telescopio de 60mm de diámetro no tiene sentido puesto que no veríamos absolutamente nada.

La Relación Focal (F) tiene poca importancia para la observación. Un telescopio "rápido" tiene una distancia focal corta y un campo grande. "Rápido", sin embargo, es un término usado frecuentemente en fotografía (un telescopio a F/5 puede hacer fotos con un tiempo de exposición cuatro veces más corto que un instrumento a F/10). Los telescopios bien diseñados y con la misma abertura pueden ser rápidos o lentos, y ambos conseguirán la misma luminosidad y resolución.
Mucha gente que utiliza prismáticos lo sabe. Mientras que abertura, aumento y pupila de salida son especificaciones claves para prismáticos, los fabricantes no dan nunca la relación focal del objetivo pues nada tiene que ver con la luminosidad visual de la imagen. Los fotógrafos tienen más dificultad en entender este concepto, porque en su experiencia cuanto menor es la relación focal, más luminosa es la imagen.

El campo angular o real es el área de cielo que vemos a través del ocular. Se determina dividiendo el diámetro del diafragma (el anillo del ocular que define los límites del campo) por la distancia focal del telescopio. Su valor también viene dado por el cociente entre el campo aparente y los aumentos. Por ejemplo, si nuestro telescopio tiene una distancia focal de 1000mm y 40º de campo aparente, observaremos un área del cielo de 0,4º=24'.
Oculares con focales largas pueden utilizar el limite del cilindro como diafragma. Por esta razón los de 2'' (pulgadas) pueden tener campos reales mucho más grandes que los de 1 1/4''. El diámetro interior de un cilindro típico de 2'' es 1,7 veces más grande, lo que significa un área tres veces mayor. Muchos oculares tienen diafragmas que se pueden medir con un calibrador. Otros lo tienen entre elementos del ocular, lo que dificulta por determinar el campo real.
Si desconocemos el campo aparente o el tamaño del diafragma, podemos averiguar el campo angular por el desplazamiento de las estrellas a través del telescopio. Para ello debemos apuntar a una estrella cercana al ecuador celeste y, con el motor apagado, calcular el tiempo (t) que tarda una estrella en cruzar por el centro del campo. Como las estrellas situadas en el ecuador parecen moverse a 15 segundos de arco por minuto, solo hay que multiplicar el tiempo (t) por 15 para conocer el campo real en minutos de arco.
Un sistema que nos puede dar un valor aproximado es observar el campo que vemos a través del ocular y dividirlo por el aumento. El resultado no llega a ser exacto debido a que las lentes que componen el ocular son esféricas.

Campo aparente es el círculo rodeado de una zona negra (diafragma) que vemos a pleno día cuando miramos por el ocular. Si tienes dos oculares y quieres saber cual tiene el campo aparente más grande, mira a través de los dos como si fuesen prismáticos. Colócalos para que los círculos de campo se solapen y será evidente cual de los dos es mayor.

Pupila de salida es la imagen del objeto formada por el ocular. Se calcula dividiendo el diámetro del objetivo por el aumento que nos proporciona el ocular. Los fabricantes de prismáticos especifican indirectamente la pupila de salida al indicar el aumento y la abertura. La relación focal (F) también nos permite conocer su valor. Por ejemplo, si utilizamos un ocular de 35mm de distancia focal con un telescopio a F/5, la pupila de salida será de 7mm.
La resolución o poder separador se puede definir como la capacidad de un telescopio para disociar dos puntos muy próximos ópticamente entre sí.
Tradicionalmente, los fabricantes de telescopios utilizan el limite de Dawes. Durante el siglo XIX en Inglaterra, un pastor llamado William R Dawes observó con pequeños refractores y encontró que podría distinguir los componentes de estrellas dobles débiles con magnitudes iguales cuando su separación era igual a 114 segundos de arco dividido por la abertura del telescopio en "milímetros". Por supuesto esto solo sirve de referencia, dado que telescopios de distintos tamaños dan resultados diferentes. Además, la resolución es peor cuando las estrellas dobles tienen componentes de magnitudes distintas.

El límite de Dawes no es válido para la observación de detalles planetarios con diferentes contrastes. Tampoco tiene en cuenta el hecho de que los telescopios con aberturas superiores a los 225mm (9 pulgadas) casi nunca pueden conseguir una resolución de 1/2 segundo de arco debido al mal seeing atmosférico. También, si la resolución a simple vista es de 1' (para personas con buena vista), solo necesitas un aumento de 120 para ver el límite de resolución impuesto por la fórmula de Dawes o por la atmósfera. En la práctica, un aumento dos o tres veces superior es más cómodo. Aunque en principio es posible cualquier aumento, es difícil obtener buenos resultados cuando estos superan los 300 ó 500 (según sea la abertura del telescopio).
Para evitar llevarnos una desilusión, es conveniente utilizar una constante que se adapte mejor a las condiciones atmosféricas que normalmente estamos acostumbrados (con ciertas turbulencias). Para determinar en este caso la resolución práctica dividiremos la nueva constante cuyo valor es de 300 por la abertura de nuestro telescopio.

La luminosidad es la cantidad de luz que puede recoger un telescopio. Cada telescopio tiene su propia luminosidad intrínseca, de modo que para conocer la diferencia de un telescopio respecto a otro, dividiremos el cuadrado de sus aberturas. Por ejemplo, si comparamos un telescopio de 70mm de diámetro con la pupila de 7mm, tendremos que la luminosidad del instrumento es 100 veces mayor. Esto significa un aumento en 5 magnitudes; dado que a simple vista podemos ver estrella hasta la 5ª y 6ª magnitud, el telescopio nos permitirá observar hasta la magnitud 10 o la 11, siempre y cuando las condiciones atmosféricas sean excelentes. Ello dará una idea de las estrellas mas débiles que podemos observar. Este valor es en realidad algo menor puesto que no tiene en cuenta la perdida de la luz provocada por las lentes.