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Disfrutar de la Astronomia Jesús Conde |
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A veces es difícil que padres e hijos se diviertan juntos por eso los parques temáticos tienen tanto éxito hoy en día. Esta vez no se trataba de ver a Dumbo o Blancanieves sino de disfrutar de nuestra afición favorita, sin que nuestros hijos o mujeres se aburran como ostras. La cita en esta ocasión se encontraba en Donosti, en la cima del monte Miramón y allí hemos visitado el parque "Kutxa Espacio " de la ciencia. Tras un rápido viaje por la autopista Bilbao-Behobia, salimos por la desviación de Hernani, y subimos por la carretera que nos lleva al monte Miramón, la Bella Easo nos recibe con galas primaverales, casi veraniegas, dejamos los vehículos en el aparcamiento y nos acercamos a unas cuidadas y modernas instalaciones. Mientras se organizan los grupos de visitas damos un paseo por el amplio Hall y su tienda anexa, donde podemos encontrar a la venta libros de astronomía, de ciencias, móviles con temas astronómicos para colgar del techo de cualquier habitación, pasando por fósiles, miniestaciones meteorológicas, camisetas conmemorativas y objetos curiosos como caleidoscopios o relojes de sol. La primera visita guiada fue al observatorio astronómico situado en lo alto de una estilizada y futurista torre de más de veinte metros de altura, a dicho observatorio se accede mediante un amplio ascensor o una escalera metálica que lo circunda. Tomamos el ascensor en pequeños grupos y llegamos a una sala que está situada debajo del observatorio en la que se distribuyen los equipamientos informáticos, electrónicos y de comunicaciones. Nuestra guía Miren Millet y su compañero de trabajo Jon Andoni Boneta nos atienden maravillosamente y con infinita paciencia nos van contestando como pueden a la avalancha de preguntas y temas que a todos nos surgen a cada paso. A través de las cristaleras de esta sala podemos ver la estructura interior de la cúpula y de los telescopios e instrumentos de observación. Los dos instrumentos principales del observatorio son: Un celestrón C-11 para la observación del cielo profundo y un refractor apocromático Meade 178ED/apo EMC con un diámetro de abertura de 178 milímetros y 1600 milímetros de distancia focal, lo que le da una razón focal de F/11, este aparato esta destinado a observación solar y planetaria. Todo ello se encuentra instalado sobre montura alemana proporcionada por la empresa Valcanik que se encargó también de la informatización del sistema y de protegerlo todo bajo una cúpula Baader. Tras nuestra solicitud de hacer alguna observación, lógicamente de tipo solar, pudimos observar el Sol en luz natural, mediante un filtro neutro acoplado al objetivo del refractor, que nos permitió ver el disco solar de color amarillo y las manchas que tenía en ese momento, aunque con lo que más disfrutamos fue con la observación de dicho astro en la línea Ha del hidrógeno. Pudimos ver diferentes protuberancias eruptivas y una magnífica en forma de lazo y que un servidor intento captar sujetando la cámara réflex a pulso sobre el ocular del telescopio sin saber si conseguiría algo positivo. Fue fantástico para los que aún no habíamos observado así el Sol, esta experiencia merecía por sí misma el viaje. Mientras alternábamos el paso de cada uno de nosotros tras el ocular, el resto de la gente disfrutaba de unas magníficas panorámicas desde la azotea que rodea la cúpula, como si fuera un minarete árabe y desde la que veíamos la ciudad de San Sebastián, los montes que la rodean y el mar al fondo. Mientras Miren y Jon siguen contestando pacientemente a todas nuestras preguntas. Se nos hace tarde, damos las gracias a nuestros guías y descendemos por el ascensor hasta la plata baja. Ahora el protagonista es el museo de la ciencia. El Museo de la Ciencia consta de dos plantas divididas a su vez en varios sectores, cada uno de los cuales está especializado en temas concretos: óptica, electricidad, máquinas, etc. Nos detenemos ante objetos tan curiosos como un globo terrestre de acero inoxidable, de tres metros de diámetro y tres o cuatro toneladas de peso, flotando sobre un surtidor de agua laminada y que gira lentamente debido a las fuerzas de Coriolis, ó para observar el vaivén del famoso péndulo de Foucolt que demuestra el giro terrestre. Así pues, en la planta baja podemos ver las zonas denominadas: La Nave Tierra, Mundo Mecánico, Juegos de Luz, Chispas de Energía y Jardín de los Elementos (en el exterior del recinto) y en la planta primera: Sentido y Sensibilidad, Materiales Sorprendentes, Sistemas Complejos y Comunicación. Cada módulo o experimento lleva adosado una torre informativa en tres idiomas: Euskera, Castellano y Francés, en la que se explica brevemente el funcionamiento del experimento. Por último, la zona de espacios singulares consta de: "Txikiklik" para los menores de 7 años, el Planetario, la sala de Astronomía, donde se proyectan audiovisuales, el Teatro de la Ciencia, el Hangar de la Ciencia y, por último, la zona dedicada a las exposiciones temporales, Llegados a este punto empezamos a estar ya un poco saturados y el estómagovacío empieza a protestar. A la hora de comer tenemos varias opciones: podemos traernos los bocatas desde casa y comerlos sobre la hierba del parque que rodea al museo o entrar en la cafetería y elegir entre platos combinados, sandwich o bocadillos, después de comer salimos a la terraza mientras disfrutamos de un café en agradable tertulia. Hacia las cuatro de la tarde nos vamos acercando al planetario. El suelo de la sala está inclinado, esta inclinación junto a la que las propias butacas pueden tomar, hace que podamos observar el zenit de la cúpula en una posición muy cómoda. La proyección audiovisual que nos ofrecen está basada en los personajes históricos de Magallanes y sobre todo Juan Sebastián Elcano, ilustre guipuzcoano, cuya azaña de rematar la vueltaalrededor del mundo, en una época enla que aún se pensaba que ésta era plana, es la disculpa que utiliza el audiovisual para darnos a conocer los rudimentos de la orientación estelar, los puntos cardinales, las estaciones, y las diferentes constelaciones del cielo, sus orígenes y sus formas. No debemos olvidar que tanto estas, como la altura de la estrella polar sobre el horizonte, junto a unos mínimos aparatos como los astrolabios o las ballestillas, les servían a los marineros de aquella época para trazar las rutas de sus viajes y poder regresar con éxito y seguridad a sus lugares de partida. Técnicamente en el centro de la sala hay un proyector de estrellas, pero el sistema de proyección principal consiste en una serie de proyectores digitales situados con regularidad en la pared circundante, regido cada uno de ellos por un ordenador y a su vez todos ellos controlados por un ordenador central. Tras media hora de proyección finaliza el audiovisual y salimos del planetario para encaminarnos hacia la última exposición visitable. En esta ocasión se desarrolla el tema de los volcanes, bajo el título de "VOLCANES, la cólera de la Tierra". El decorado simula un tubo o canal volcánico, que recorremos deteniéndonos en 18 puntos visuales, audiovisuales e interactivos, con los siguientes títulos: 1.- Formación de la Tierra 2.- Volcanes del Sistema Solar 3.- El interior de la Tierra 4.- Río de lava 5.- Por qué entran en erupción los volcanes. 6.- Audiovisual 7.- Interior de un volcán 8.- Tipos de volcanes 9.- Acciona un volcán 10.- Rocas y volcanes 11.- Volcán ETNA 12.- Vulcanismo en el Cantábrico 13.- Ciclo eruptivo de un géiser 14.-Los volcanes y la transformación del paisaje 15.- Formación de un atolón 16.- En el fondo del mar 17.- Volcanes del mundo 18.- Audiovisuales Hace tan buen tiempo que nos da pena reemprender el regreso, por lo que decidimos bajar al centro de la ciudad y darnos un paseo por las aceras que bordean la playa de la Concha para rematar la jornada. Más información: Mikeletegi Pasealekua 43 20009 DONOSTIA, GUIPUZKOA Telf: 902 202 062 Internet: www.miramon.org |
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| Jesús Conde | |