Agrupacion Astronomica Vizcaina  AAV-BAE BOLETIN GALILEO 31     Menu 
El Eclipse de Sol del 29 de marzo desde Leioa (Bizkaia)
Emilio, Cruz y Juan

Aquí por nuestras latitudes tapaba al astro Rey alrededor de un 28 ó 30%, el "dragón" sólo comía a su víctima un pequeño porcentaje de su cuerpo. Este fenómeno del Firmamento lo hemos contemplado en varias ocasiones desde esta zona de la Península y la importancia del evento como siempre, consiste en anotar cuidadosamente el primer contacto, es decir el principio del eclipse, diversos contactos intermedios y el último contacto, es decir, el final del acontecimiento.

Estas anotaciones de los tiempos sirven para conocer si el fenómeno se adelanta o atrasa con respecto a las predicciones establecidas por los especialistas permitiendo a estos establecer comparaciones y estudios de los errores de cálculo si los hubiera. Para los aficionados es siempre todo un espectáculo en la medida de que estos hechos astronómicos tanto los eclipses totales y aquellos por las latitudes en que los observamos parciales es ni más ni menos que el de contemplar la maravilla celestial en el que tres cuerpos celestes se alinean momentáneamente tapando uno de ellos al más lejano y en el otro extremo la Tierra como es en este caso poder observarlo.

Es una lógica de la mecánica celeste, y que en esta exposición no vamos a analizar el porqué, el cómo y circunstancias de desarrollo. Queda este tema para una posterior toma de contacto con vosotros los lectores de Galileo. Vamos a contaros como lo vimos y sentimos Emilio, Kruchi y Juan apostados con nuestras gafas apropiadas, un telescopio reflector de 114 mm. de diámetro especialmente diseñado para la observación solar Son las 11 horas de la mañana (9 horas solar) y en el jardín del domicilio de Emilio (Leioa), ya teníamos instalado el telescopio y esperábamos de un momento a otro que hiciese aparición nuestra amiga Cruz. Entre tanto llegaba la hora del comienzo prevista por las predicciones Emilio realizaba el trabajo diario de anotar el Nº de Wolf, pasándome información de las manchas y poros que en aquellos momentos eran visibles en la Fotosfera del Sol.

En tanto que hacía sus cálculos dibujaba los grupos de manchas, algo que es habitual en él y preparando el parte que insistentemente realiza día tras día y que luego envía a finales de mes a la Agrupación Astronómica de Sabadell. Con el ojo sobre el ocular este viejo astrónomo aficionado (no por la edad, sino por la pila de años que observa el Cielo), me comentaba que un grupo de manchas, serían casi rozadas por el porcentaje decomida de la Luna al final del eclipse. Atentos al instante del primer contacto, observamos que en la zona Este por donde debe comenzar se van acumulando nubes de baja intensidad y que esta acumulación podría chafarnos el momento crítico del inicio.

Emilio pegado el ojo al porta ocular me pide la hora del instante, siendo ésta de 9h y 26 minutos (UT). A los pocos minutos del comienzo aparece la esperada compañera con algo de retraso debido a la circulación. La informamos de que ha comenzado ya el evento y se incorpora de inmediato a la visión, provista de sus gafas solares. Seguimos haciendo comentarios de que el tiempo empeora, acumulando más y más nubes en la zona de tránsito de los dos cuerpos celestes que se abrazan.

Hablamos de lo privilegiados que somos de coincidir en esta parte del Globo desde la que es visible el eclipse parcial. El tiempo continua su andadura y a ratos nos deja observar como avanza la sombra desplazándose de oeste a este y se llega al medio del evento siendo la hora de de 10 horas y 18 minutos (UT). Desde la mitad del eclipse hasta su final, el aumento de nubosidad nos da pocos momentos para observar el desarrollo del fenómeno y gracias a un levísimo claro avistamos el último contacto pero con ciertas dudas del suceso. A los pocos minutos recibimos una llamada por el móvil de Mikel que desde Navarra había observado el eclipse comentándonos que había anotado un ligero retraso en el comienzo con respecto a los tiempos que daban las predicciones.

Dibujo de Emilio Martinez

 

Nosotros anotamos a las 10 horas 42 minutos y 9 segundos (UT) no pudiendo evaluar de forma segura esta hora debido a la ya dificultad que nos presentaba la imagen muy atenuada y difusa debido al aumento de nubosidad. Durante la observación Nora la hija de Emilio congeló en una instantánea el momento vivido, durante el eclipse parcial. Una vez finalizado recogimos los bártulos y emprendimos el regreso al hogar.

Al día siguiente Mikel puso una toma fotográfica en Web y en el foro de la Agrupación en la que muestra el evento en su última etapa en la que se aprecia de forma muy clara la comida del Sol por la Luna y cuyo limbo lunar pasa muy cerca del grupo de manchas solares coincidiendo con los dibujos realizados por Emilio con leves diferencias por las distintas latitudes en que se observa el fenómeno y predichas al principio de este informe. Aunque entendemos que la efeméride caía en medio de la semana laboral, debemos de buscar el medio que nos permita observar estos grandes acontecimientos astronómicos. Verlos, vivirlos y anotar sus circunstancias nos servirán para conocer nuestro medio natural. Agur amigos. Contactos, a groso modo, de la Luna sobre el Sol.

Emilio, Cruz y Juan