La llegada de los chips CCD ha revolucionado la forma de obtener imágenes astronómicas. Bajo el control de un ordenador, generan una imagen digital (numérica), que luego puede ser procesada en ese o en otro ordenador, para extraer de ella una enorme cantidad de información.
La cámara CCD obtiene buenas imágenes a pesar de la molesta iluminación de la ciudad y con un sencillo objetivo fotográfico puede convertirse en una muy útil herramienta para el astrónomo aficionado.
La imagen se obtiene al instante sin esperar el revelado, con lo que podemos ajustar perfectamente el tiempo de exposición.
La sensibilidad puede alcanzar la de una película de 100.000 ASA, es decir, que podemos obtener imágenes de cielo profundo sin necesidad de exponer demasiado tiempo.
Obtenemos la imagen digitalizada en el ordenador y posteriormente podemos tratarla, hacer mosaicos, acentuar color, realizar medidas de luminosidad etc.
Mediante el filtraje adecuado podemos obtener fotos del infrarrojo cercano.
Se puede programar el ordenador para multiexposicion en diversos eventos.
Permite realizar un seguimiento automático.
Las fotos salen muy baratas y las malas se pueden borrar.
Las fotos obtenidas se pueden copiar muy fácilmente en disquetes.
La foto sale en blanco y negro, para el color es necesario sacar tres fotos con los filtros fundamentales RGB.
La resolución suele ser pequeña.
El paso a papel necesita impresoras de muy alta calidad.
Al ser tan pequeño el tamaño del chip (7 mm contra 35 de la película) la imagen da la sensación de estar aumentada. Esto no sé si es un inconveniente o una ventaja; de cualquier forma como estamos acostumbrados a unas determinadas escalas de imagen es necesario cambiar la filosofía.
Por otra parte, al recortar la imagen, reduce los efectos de coma y se pueden utilizar objetivos de gran campo.
Para exposiciones individuales de mas de un segundo, es necesario enfriar la cámara, precisándose 10ºC para 2 minutos de exposición.
Si tenemos un objeto muy contrastado y una nebulosa, debemos hacer varias fotos y sumarlas para evitar la saturación.
Para hacer fotografía CCD es necesario mucho equipo:
ordenador, generalmente portátil a 12 V.
electrónica implícita a la cámara.
depósito de agua de 5 litros, bomba y tubos de plástico.
La falta de resolución y el pequeño campo, se suele solventar haciendo varias exposiciones en mosaico; es una tarea trabajosa pero al final merece la pena.
La realización de la cámara CCD lleva mucho trabajo:
1- parte electrónica.
2- parte mecánica.
3- utilización.
1- La parte electrónica es muy sencilla, pero conviene ir paso a paso y con mucho cuidado, sobre todo en las pruebas, porque el chip es bastante caro (30.000).
2- La parte mecánica es algo complicada, sobre todo si no se dispone de herramienta adecuada.
3- Para el uso de la cámara el mayor problema es la cantidad de información de que disponemos para tratar en casa, la necesidad de tener un ordenador relativamente potente y bastante practica con programas de tratamiento.
Por último quisiera aclarar un pequeño detalle que a veces se pasa por alto. Existen dos tipos de cámaras electrónicas o CCD, las de foto de larga exposición, que tratamos en este articulo y las de vídeo, que envían una imagen cada 40 milésimas de segundo.
Les diferencia las siguientes características:
Las de larga exposición:
cuestan unas 100.000 o más pesetas
el tiempo de exposición puede variar entre 0.1 seg. y 5 minutos
tienen un sistema de refrigeración
pueden captar objetos muy difusos y poco brillantes
la imagen se capta en un ordenador mediante el software adecuado.
Las de vídeo:
cuestan unas 25.000 pesetas.
generan 25 imágenes por segundo en forma de vídeo compuesto.
no es necesario enfriarlas.
se pueden captar objetos como la Luna, estrellas o planetas pero nunca nebulosas u objetos de poco brillo la imagen se puede recoger directamente en un monitor de vídeo y grabar en un vídeo.
Las cámaras de vídeo están especialmente recomendadas para el aprendizaje o bien observación por grandes grupos de los más mínimos detalles de nuestro satélite y también para eclipses.
Si todo esto no os desanima, adelante, en números posteriores de este boletín iremos publicando nuevas entregas de este tema tan interesante.