Comenzamos un nuevo año, y con el, una nueva andadura de los "Caminos del Firmamento", durante los próximos "paseos celestes" desvelaremos parte de la mística que envuelve a las constelaciones, así como a sus estrellas y objetos más peculiares, en un intento de hacer que la magia de las noches estrelladas, nos asombre todavía más cuando observamos esos diminutos puntos en el cielo.
En este número, nos ocuparemos de dos constelaciones muy próximas entre si, repletas de objetos muy interesantes que observar en las noches invernales. Se trata de Tauro (El Toro) y de Auriga (El Cochero).

Para su localización partiremos de La Polaris (a UMi), estrella que como sabéis nos señala el norte en nuestro hemisferio, y que ocupa el final de la cola de la Osa Menor (Ursa Minor), trazando una línea recta, o incluso siguiendo el arco de estrellas que forman la cola de la Osa Menor, daremos con esta constelación cuyas estrellas más brillantes forman un pentágono.
Los mitos de esta constelación nos llevan a Pélope de lidia, hijo de Tántalo enamorado de la princesa Hipodámia, cuyo nombre significa domadora de caballos. Enamorado locamente de la princesa, tanto por su belleza como por su valor con los caballos, llegó a pedir su mano a su padre, el rey Enomao, que no quería que se casara por prevenir un oráculo, según el cual su yerno le mataría. Por ello puso como condición que todos los pretendientes de su hija tendrían que ganarle en una competición de carrera de carros.
El rey Enomao tenía como ayudante a Mírtilo, hijo de Hermes, a quien Pélope sobornó ofreciéndole la mitad del reino de Elis cuando se casara con Hipodámia. Mírtilo cambio los clavos de hierro que sujetaban las ruedas del carro del rey, por otros de cera teñida de negro, y como resultado, a pocos metros de la salida el carro del rey se desmorona matándose éste en el accidente, maldiciendo al cochero traidor.
Pélope en lugar de cumplir su trato con Mírtilo, arrojo al cochero al mar, que desde entonces se llama mar Mirtoico. Se dice que fue su padre Hermes el que lo elevo al firmamento, y desde entonces lo vemos convertido en la constelación de Auriga o Cochero. Hay muchas leyendas que dan nombre a esta constelación, y esta es una de ellas.
La estrella principal a de esta constelación es Capella (cabrita), animal que fue el símbolo del dios Ashur de Nínive y de la diosa Uazit de egipto, patrona del delta del Nilo. Sin embargo Capella era para los griegos Amaltea, la cabra que amamanto a Zeus, cuando su madre Rhea tuvo que tenerlo escondido en una cueva de Creta, para salvaguardarlo del apetito antropófago de su padre Cronos. Cuando Amaltea murió, Zeus cubrió su escudo con su piel y transformó uno de sus cuernos en el "Cuerno de la Abundancia", elevando a Amaltea al cielo, donde permanece en la constelación de Auriga.
Capella es la quinta estrella más brilante del firmamento 0,1m, detrás de Sirio, Canopus, a Centauri y Vega. Es una estrella binaria lejos de poder ser resuelta por instrumentos aficionados, de color amarillento y alejada de nosotros 42 a.l., junto con b 1,9m, q 2,6m, g Aur (que es asu vez b Tauri, una estrella compartida por dos constelaciones, como en el caso de a And-delta Peg, ver Galileo n.º 7) de 1,6m y i 2,7m forman el pentágono característico de Auriga.
i y d Aurigae vistas con unos prismáticos tienen color claramente un color anaranjado. e, h y z) forman un pequeño triángulo al sur de Capella, con prismáticos entran las tres en el campo de visión incluso con 20x, e es una supergigante muy luminosa 100.000 veces nuestro Sol, a la que acompaña una misteriosa compañera que no a podido verse nunca, su pressencia a podido ser detectada porque periodicamente pasa por delante de la supergigante,oscureciendo en un grado su magnitud. Su periodo es de 27 años, el último comenzo el 22 de julio de 1982 y terminó el 25 de junio de 1984, siendo el periodo de la totalidad de un año. No se conoce bien la naturaleza de esta estrella secundaria, se llegó a pensar en un agujero negro, pero lo más probable es que se trate de una estrella azulada muy caliente rodeada de una nube de materia opaca. Las fluctuaciones de e Aur pueden apreciarse con prismáticos e incluso a simple vista, h Aur de 3,2m puede servirnos de referencia.
z Aur 3,7m es una doble, con un periodo de 972 días, de color rojo puede apreciarse perfectamente con prismáticos, su compañera es de color azulado, 400 veces más luminosa que el Sol. z Aur es de gran importacia para los astrónomos, ya que antes de que se produzca la totalidad del eclipse al pasar la compañera azul por detrás de la principal roja, la luz de la estrella azul nos llega a través de las capas exteriores de la supergigante roja, aportando información sobre la composición y estructura de esta, la magnitud varía de 3,7 a 4,2 m.
La Vía Láctea trascurre a través de Auriga siendo la observación con unos prismáticos muy reconfortante, también encontramos varios cúmulos abiertos, con 7x podemos observar tres en el mismo campo, M36, M37 y M38.
Al sur de Auriga encontramos a Taurus (El Toro), con su brillante estrella Aldebarán y sus dos cúmulos abiertos, las Hyades y las Pléyades. Es Zeus quien adopta la forma de este animal para raptar a Europa y llevarla hasta Creta.
Aldebarán, el ojo del Toro, los árabes se refirieron a esta estrella como na’ir al dabaran, que significa "la luz que sigue" refiriéndose a las Hyades, que preceden a Aldebarán en su recorrido.
Los griegos vieron en las Pléyades a siete hermanas, hijas de Atlas y Pleyone, que son: Maya, Taigete, Electra, Alcione, Celano, Estérope y Mérope. Todas excepto Mérope tuvieron amoríos con dioses, Mérope tuvo la desgracia de enamorarse de un ser humano, Sísifo hijo del dios del viento Eolo. Zeus las colocó en el firmamento para librarlas del acoso de Orión, que no respetaba ni a su verdadera abuela que era Alcione.
Las Hyades, hermanas de las Pléyades: Ambrosía, Eudora, Coronis, Macris, Erato, Bromia, Baque y Nisa, fueron ninfas de mayor edad que las Pléyades y menos juerguistas que estas, cariñosas mas bien en el sentido maternal, pues criaron a Dionisio entre flores y el murmullo de sus manantiales, y fue este dios quien agradecido elevó a éstas al cielo dentro de la constelación de Tauro.
El cúmulo de las Pléyades, M45, es de tipo abierto, formado por unas 100 estrellas blanco azuladas muy calientes, es relativamente joven, unos 50 millones de años y se encuentran a una distancia superior a los 400 a.l., sus estrellas principales dibujan un versión en miniatura del Gran Carro (Osa Mayor). El cúmulo entero se extiende en un área de más de 1 grado.
Es el objeto astronómico más bello para observar con unos prismáticos, incluso utilizando 20 aumentos todo el cúmulo entra en el campo visual. La magnitud de las estrellas principales va desde la más brillante Alcyone 2,9m a 22 Tauri 6,4m. Las fotografías de larga exposición revelan la nube de gas y de polvo primigénea en la que se formaron estas estrellas.
A las Hyades pertenecen centenares de estrellas, las cuales se mueven todas juntas hacia un punto situado cerca de Betelgeuse a Ori, se encuentra a 150 a.l. siendo el cúmulo estelar más cercano a nosotros, las Hyades entraran en el campo de nuestros prismáticos con x8,5 y prácticamente puede verse entero x12.
Aldebarán a Tau es una estrella rojo-anaranjada de 0,8m, por efecto de la perspectiva Aldebarán parece un miembro de las Hyades, pero se encuentra a la mitad de la distancia de éstas, 40 veces más grande que nuestro Sol y 100 veces más brillante. A Aldebarán la acompaña una enana roja de 13m, separada más de 31", pero es muy difícil observarla debido al resplandor de Aldebarán. Cerca de la estrella z Tau y con unos prismáticos x20 podemos observar a otro objeto interesante, se trata de M1, la nebulosa del Cangrejo, restos de una brillante supernova que se vio en el año 1054 (único resto de supernova catalogado por Messier), se encuentra a 6500 a.l. y en el momento de la explosión llego a la magnitud de -4, parecida a Venus, y fue visible de día durante tres semanas, ahora la observamos con una magnitud de 8. En el centro de la nebulosa está el resto de la estrella que dio origen a ésta, convertida en un púlsar, una estrella de neutrones de unos 20 Km. de diámetro, que gira sobre si misma 30 veces por segundo emitiendo un haz de luz, ondas de radio y rayos X.
Esta estrella es de 16m, estando al alcance de los telescopios más grandes. Recordad cuando veáis la nebulosa del Cangrejo, que sin este tipo de estrellas explosivas, supernovas, no estaríamos aquí, ya que dentro de las supernovas se sintetizan todos los elementos químicos de la naturaleza, que posteriormente son esparcidos por el espacio tras la explosión, y concentrados de nuevo en nuevas estrellas, planetas y quizás vida, como dijo Carl Sagan en la famosa serie de divulgación astronómica "Cosmos", somos polvo de estrellas.
Para terminar, os deseo a todos para este nuevo año prósperas observaciones.