Si tomamos un “centimetro
de modista” y nos medimos el perimetro craneal asi como lo que esta marcando
en esos instantes el barometro, podemos saber el peso que gravita sobre nuestra
“testa”.
Veamos por ejemplo una lectura como esta: Centimetros de la circunferencia de la cabeza = 57, estando la altura del mercurio en el barometro = 770 mm Hg (1027 milibares). Utilizando la formula PxR2 tan conocida y que expresa la superficie del circulo en funcion del radio, obtendremos una seccion de la cabeza igual a 259 cm2. Por tanto, sobre la vertical de nuestro cuero cabelludo está gravitando un peso potencial de 259 columnas de mercurio, lo que supone un peso de unos 268 Kg. pareciendonos raro que tal peso no nos aplaste... viniendonos en mente aquello de ... cuando los extremos están enfrentados, en el medio está la virtud.
Este numero resultante, esta calculado en base al peso de una columna vertical (salvo en el Gugenheim) de aire, de un centimetro cuadrado de seccion que va desde el nivel del mar al borde superior de la atmosfera y equivale al peso de una columna de mercurio (no del que está proximo al Sol) de un cm2 de seccion y de 76 cm de longitud.
Puesto que un centimetro cúbico del citado metal pesa 13,6 gramos (13,6 x 76 = 1033 gramos) de aqui viene lo de la atmosfera tipo, porque su columna de aire toma el famoso valor de 1,03 kg.
Ahora bien, la presión atmosferica ya no suele expresarse en medidas de longitud (mm. o cm. de mercurio, Hg) sino en milibares o hectapascales, debido a que en la práctica no es comodo sustituir un peso ( la presion de aire) por una medida de longitud. Asi pues, el milibar, mb. o hp, es aproximadamente igual a la presion que una masa de un gramo ejerce sobre un centimetro cuadrado de superficie. Como nemotecnia nos sirve que 1cm2 de seccion y de 3/4 partes de mm de longitud pesa precisamente 1 gramo, resultando que el milibar es igual a 3/4 partes de milimetro de la columna de mercurio.
Después de este aparente galimatías y de
acuerdo con ello, 760 mm. de la columna de mercurio equivale por analogía
a una presión de unos 1.027 mb.
Como los aficionados a la astronomía, solemos hacer las observaciones
en alturas, tenemos menos peso (no necesariamente específico) sobre nuestras
cabezas, ya que cuanto más arriba subimos tanto más aire dejamos
por debajo de nosotros ... o ... estamos más cerca ... de la inmensa
masa estelar.
Feliz sonrisa a todos.