la Polución Lumínica: Un problema de todos


La iluminación artifical de las ciudades modernas nos impide disfrutar del cielo estrellado. El crecimiento de los núcleos habitados y el progreso técnico han ido parejos con un incremento constante de la luz emitida sin control al cielo nocturno. Sin embargo, no tiene por qué ser así necesariamente. El progreso y el bienestar urbanos son perfectamente compatibles con el respeto a la belleza del firmamento.

Es posible planificar la iluminación de calles y edificios según criterios de eficicacia: maximizando la intensidad en las regiones espectrales más adecuadas a la sensibilidad del ojo humano, y orientando la emisión de la luz de las lámparas hacia abajo, y no en direccion al firmamento. Ello redundaría a la vez en un ahorro energético importante y en un firmamento más oscuro.

Se trata de una necesidad para los científicos dedicados al estudio del universo, cuyo trabajo empieza a verse seriamente afectado por la interferencia de esta contaminación luminosa. El disfrute de un cielo puro es, además, un derecho de las generaciones futuras contemplado expresamente como tal por la UNESCO.

Está en curso una Campaña para la defensa del cielo oscuro, apoyada por la Sociedad Española de Astronomía, el Instituto de Astrofísica de Canarias, el Instituto de Astrofísica de Andalucía y Greenpeace.

Aqui teneis dos textos relacionados con la campaña que tanto a nivel nacional como internacional se esta desarrollando:

Circular nº 1 de la International Dark-Sky Association

Carta en defensa de un cielo oscuro aprobada por las asociaciones españolas de aficionados a la astronomia.

Si estais interesados en el problema, no dudeis en contactar con nosotros por e-mail o en nuestro local: c/Iparragirre 46,5º-2, Bilbao.

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