Curso Astronomía 17. El Planeta Esmeralda

Hasta el año 1871, los confines del Sistema Solar alcanzaban al planeta Saturno. A partir del "Señor de los Anillos", sólo se habían descubierto algunos cometas desconociendo los astrónomos de la época, que había más allá de las fronteras conocidas.


En la noche del 13 de Marzo del año comentado, el aficionado alemán Wilhem Herschel (de profesión, organista de la corte del rey Jorge II de Inglaterra) gran observador de la bóveda celeste en busca de sistemas dobles estelares y cometas, anotó en sus apuntes un pequeñito disco luminoso situado en la constelación de Géminis y cercano a la estrella z tauri de la constelación de Tauro. En noches posteriores comprobó que este disco se desplazaba entre las estrellas del campo observado, además de comprobar la inexistencia de registro en ninguna carta celeste del momento. Desechó de inmediato la posibilidad de que fuese un cometa, puesto que pudo definir el disco planetario.


Decidido ahondar en el conocimiento del cuerpo estelar detectado, consultó en los archivos de aquel tiempo, constatando diversas observaciones realizadas anteriormente, entre las que destacaba un francés llamado Lemonnier que 13 años antes había tomado nota de este punto brillante cercano a la región visitada por el astrónomo alemán. La calidad de los telescopios anteriores a Herschel impidieron observarle y reconocerle como planeta, incluso él mismo se tuvo que emplear a fondo, subiendo los aumentos de su telescopio (reflector de 155 mm. de diámetro) enteramente construído por sus manos.

Estando como estaba al servicio del rey de Inglaterra, es obvio que diera el nombre al planeta recién descubierto llamándole Giorgium Sidas (astro del rey Jorge), nominación muy combatida por los astrónomos no británicos de la época. Unos meses después el alemán Boode propuso a la comunidad astronómica el nombre de Urano, criterio tradicional tomado de la mitología griega por el que se nominaron los anteriores planetas descubiertos.


Visto al telescopio, el observador aprecia un punto luminoso de color amarillo-verde difuso. Su diámetro aparente es de unos 3,8" de arco, brillando con una magnitud de 5,7. Con instrumentos de 200 mm. de diámetro en adelante, se avista un minúsculo disco verdoso siempre y cuando nuestra atmósfera se encuentre en relativa calma y la noche limpia y despejada sin exceso de contaminación lumínica.


Urano posee un diámetro ecuatorial de unos 51.118 km. En su recorrido orbital se aleja de nosotros cerca de los 2.875.073.000 Km., casi los 3.000 millones de kilómetros, unas 19,21 UA (unidades astronómicas), empleando en recorrer la órbita completa 83,74 años terrestres. Su excentricidad orbital (coeficiente de su órbita elíptica) es de 0,046, oscilando la inclinación orbital con respecto a la eclíptica ± 24'14".


En Septiembre de 1989 alcanzaba Urano la máxima declinación negativa, desde esa fecha sigue elevándose en altura sobre el horizonte muy lentamente, proporcionándonos a los observadores mejor visibilidad del planeta. Sobre las fechas de esta publicación rondará los -8º navegando entre las estrellas de la constelación de Aquarium y prácticamente será visible durante toda la noche.


Moviéndose por su órbita, se desplaza cada año terrestre unos 4º y medio, lo que da como resultado que, cada 370 días aproximadamente se encuentre en oposición y permaneciendo en cada constelación cerca de los 7 años. Su lento camino orbital nos permite observarle durante muchas noches, viendo como se desplaza entre las estrellas de la constelación mencionada. Urano presenta un detalle diferenciador al resto de los planetas poseyendo una inclinación del plano de su ecuador con respecto al plano de su órbita de casi 98º, es decir, que sus polos están prácticamente tumbados, su eje de rotación y no su ecuador apunta hacia el plano de la eclíptica. Esta inusual posición planetaria determina que uno de sus polos está expuesto a la luz solar durante 42 años, en tanto que el otro se sitúa en la sombra.


La rotación completa sobre su eje se sucede en aproximadamente cada 17 h y 50m de media, teniendo en cuenta que esta medida está tomada en la alta atmósfera ecuatorial y es de suponer que en otras latitudes del planeta la velocidad rotacional varía.

 

Además de esta excepción Urano también posee una docena de anillos no visibles desde la Tierra, tampoco los grandes telescopios profesionales alcanzan a vislumbrarlos. En 1977 una estrella era ocultada por el planeta. El evento fue estudiado por un observatorio montado en un reactor acondicionado para excepcional observación en pleno vuelo. Así detectaron varias desapariciones antes y después de la ocultación de la estrella por el planeta. De este hecho se dedujo la existencia de 9 anillos.


A primeros de 1986 la sonda Voyager II, se acercó al planeta Urano y atravesando su plano ecuatorial, realizó extensas fotografías, registrando el disco planetario de un color esmeralda. Se entendía con anterioridad a la sonda que el metano distribuido por capas de la alta atmósfera uraniana, absorbe de la luz solar que recibe, la componente roja del espectro visible y lo que nuestros ojos recogen es el color verde. Así se nos presenta Urano ante nuestra vista.


La sonda también detectó fuertes vientos ecuatoriales, al igual que en los gigantes gaseosos anteriormente visitados (Júpiter y Saturno), además de las propiedades químicas de los gases encontrados, fotografió los anillos antes detectados en la ocultación de la estrella por el planeta, descubriendo algunos más. Estos anillos han sido nominados con números y con letras del alfabeto griego.

Para más detalles de todos los descubrimientos sobre Urano y conclusiones de los estudios realizados por la sonda, os remitimos a la biblioteca que dispone la Agrupación y sobre todo a las páginas que inserta en la red la NASA.


En igual medida que los gigantes planetas del Sistema Solar, también en Urano se han descubierto más de 20 satélites naturales entre los que destacan por su tamaño y brillo Titania, Oberon, Umbriel, Ariel y Miranda. De estos y los otros restantes no hago mención a sus características físicas y parámetros orbitales, porque de los datos que hoy en día tiene conocimiento la comunidad científica son elevados y no es menester de este trabajo.


¿Qué se puede ver en Urano? Muchos de los aficionados nos conformamos con detectar su presencia en el cielo estrellado después de intentar localizarle aún con cartas celestes. Hay que practicar muchas noches su búsqueda para familiarizarse con la zona donde se encuentra su posición y entender que un puntito de relativo brillo de color amarillo verdoso no presente en las cartas celestes celestes es precisamente el planeta Urano. Realizando un seguimiento noche tras noche (no siempre posible), permite al aficionado visualizar y registrar el desplazamiento paulatino entre las estrellas de la constelación en que se ubica por las fechas en que se observa.

Como al principio comentaba, su diámetro angular ronda los 3,8" de arco, esto supone la utilización de telescopios de media a alta abertura del objetivo principal y usando el máximo de aumentos que nos permita el instrumento y el estado de la atmósfera, para poder resolver el disco planetario. La fotografía de Urano nos exige estabilidad de la montura, un seguimiento lo más óptimo posible  y cielos muy oscuros con exposiciones que pasan de los 10 minutos. Si nos basamos en la fotografía digital, las cámaras Webcam resuelven el disco y realizando videos que sumando sus fotogramas, se puede llegar a la detención de los satélites más brillantes que anteriormente he comentado. Deseo a todos los aficionados que a partir de la lectura de estas líneas os sintáis impacientes por localizar y observar al gigante tumbado esmeralda y sintáis una gran satisfacción por haber observado un planeta que dista de la Tierra casi 3.000 millones de Km..

 

Como siempre, os deseo noches despejadas, tiempo y ganas de volar por el océano estrellado de nuestro Universo tan querido. Nos vemos dentro de tres lunas. Saludos astronómicos.