La importancia de la montura

La montura ecuatorial. Quizá sea este el elemento menos apreciado de todos los que intervienen en el proceso de la astrofotografía. Pero no hay que perder de vista la importancia que tiene.

La técnica de la astrofotografía vienen marcada por una serie de peculiaridades. Por un lado, el hecho de que los objetos a fotografiar emiten -o reflejan- una luz muy débil; por otro, que estos objetos se "mueven" de forma aparente girando alrededor de los polos celestes una vez al día (por supuesto, ya sabemos que realmente es la Tierra la que gira, pero para el efecto, podemos considerar que es el objetivo el que se mueve). La conjunción de estos dos factores, la baja luminosidad y el movimiento, obliga a realizar exposiciones de larga duracion, exigiendo además un seguimiento sincrónico con la rotación aparente de los objetos. La precisión de este seguimiento es fundamental para la obtencion de imágenes de calidad, junto a otros factores tales como el sistema óptico, el enfoque, la película y la turbulencia como cuestiones fundamentales.

Sin embargo, a la hora de adquirir nuestro telescopio, hoy en día encontramos en el mercado una oferta que intenta mantener los precios bajos primando el tamaño de los elementos ópticos a costa de sacrificar calidad en las monturas. Hablando claro, nos venderán telescopios con un peso y dimensiones que la montura que utilizan no seran capaces de manejar adecuadamente. Esto no salta a la vista en el momento de la compra, tal y como sucede con el diámetro de la lente o espejo del telescopio, o los accesorios -normalmente de no muy buena calidad- que los acompañan. Pero si la montura que adquirimos no posee las cualidades suficientes para soportar y guiar el magnífico telescopio, éste solo nos proporcionará la visión de manchas temblorosas de luz que saltarán y se moverán erráticamente por el campo de visión del ocular, o aún peor, ¡de la película o la CCD durante la exposición!

Lo primero es determinar si la montura que adquirimos -aunque sólo la consideremos como las "patas" del telescopio- nos permitirá en un futuro utilizar nuestro sistema para la astrofotografía. Retrocedamos para ello y veamos los distintos tipos de montura que se mueven hoy en el entorno del aficionado. Podemos dividir las monturas en dos tipos principales: altacimutales y ecuatoriales. Las primeras se caracterizan por tener sus dos ejes de rotacion de forma que permiten el movimiento del telescopio en altura y acimut. Por el contrario, las monturas ecuatoriales tienen sus ejes dispuestos para permitir el giro en ascension recta y declinacion, es decir, paralela y perpendicularmente al eje polar, siguiendo asi los movimientos estelares. Las monturas ecuatoriales se encuentran, siempre a nivel de aficionado y aunque parezca un contrasentido, en los telescopios mas grandes y en los mas pequeños.

Monturas altacimutales

Los tipos más comunes de montura altacimutal son:

- La montura típica de un telescopio pequeño, pongamos de hasta 70mm de diametro, con el diseño conocido como de Gibraltar, con un montaje similar a un trípode fotográfico. Este tipo de montura incluye normalmente mandos de ajuste fino.

- La montura tipo Dobson que consiste en una plataforma preparada para mover telescopios reflectores de gran tamaño, generalmente de forma manual.

Las monturas altacimutales no son recomendables, en principio, para la astrofotografía. El hecho de que no giren en el mismo eje que el del movimiento estelar, provoca, durante las largas exposiciones típicas de la astrofotografía, el efecto conocido como "rotación de campo". Este consiste en que tan sólo apareceran imágenes puntuales en la parte central del fotograma, mientras que el resto de objetos aparecerán en este como trazos circulares, tanto mayores cuanto más nos alejemos del centro del mismo. Es posible evitar este efecto utilizando sistemas que giren la posición de la pelicula -bien rotando sobre su eje todo el telescopio o bien sólo la cámara- pero tanto su precio como disponibilidad no hacen aconsejable su uso genérico. Por ello, y hablando a grosso modo, las monturas altacimutales son fundamentalmente adecuadas para la observación visual, o como medio de reducir costes en la construcción de telescopios de gran tamaño.

Monturas ecuatoriales

Hasta aquí las monturas altacimutales. Vamos ahora a tratar el asunto de las monturas ecuatoriales, las mas comunes en los telescopios de aficionado y tambien las mas adecuadas para astrofotografía en nuestros niveles. Existen entre el "parque" telescopico de aficionado dos tipos de montura ecuatorial: la Alemana, y la de Horquilla.

La montura Alemana

La montura alemana está compuesta por un tripode o columna que en la parte superior posee un sistema orientable en dos ejes, ascension recta y declinacion, y otro ajustable que orienta ambos ejes en funcion de la latitud del observador. Se caracteriza por la utilizacion de contrapesos que equilibran el peso del telescopio situado a uno de los lados del eje de ascension recta. Su construccion es mecanicamente bastante compleja y aquí residen fundamentalmente los problemas de falta de estabilidad, holguras, fallos en el arrastre, etc. Se utiliza casi para todos los sistemas opticos (reflectores, refractores, Schmidt-Cassegrain,...)

El hecho de que utilice un sistema de contrapesos implica que la montura no solo debe soportar el peso del tubo optico, adaptadores, camaras, sistema de guia, etc, sino otro tanto, contando el peso casi igual de los contrapesos.

La Montura de Horquilla

La montura de horquilla consiste en un sistema, tambien soportado por un tripode o columna, en el que el brazo de ascension recta se ha sustituido por una pieza en forma de U que soporta el eje de declinacion y el telescopio perpendicularmente a su eje optico. Solo se utiliza en telescopios de una longitud fisica relativamente pequeña en relacion a su diametro, ya que el tubo optico debe ser capaz de girar situando su parte posterior entre los brazos de la horquilla. Presenta la ventaja de evitar el uso de contrapeso, siendo necesario el uso de rodamientos de gran calidad en el soporte de la horquilla.

Características de una buena montura

Bien, ya sabemos que no solo hay que mirar el tubo en el momento en que vayamos a comprar el telescopio. Las "patas" tambien son importantes. Un sistema que suele funcionar bien, es solicitar al vendedor que si estamos comprando un telescopio media de una gama, nos suministre la montura que normalmente acompaña al telescopio inmediatamente superior. Por supuesto, esto influira en el precio, pero la alternativa es tener un telescopio que jamas podremos "exprimir". Ahora que conocemos cómo puede ser una montura, podemos definir algunas de las características que debemos buscar:

Solidez. Una montura debe ser estable con una construccion y acabados que permitan intuitivamente si esta va a ser capaz de soportar el peso del telescopio y sus accesorios.

Rigidez. Uno de los grandes problemas que pueden provocar que nuestras fotos nunca terminen de mostrar esos objetos puntuales y bien definidos que vemos en las revistas, es la existencia de flexiones en la montura. Unos ejes demasiado largos o de poco diámetro o los brazos de la horquillas construidos con piezas demasiado finas o con materiales de baja calidad, provocaran un desplazamiento del tubo; quizas demasiado leve para poder ser apreciado a simple vista, pero cuyas funestas consecuencias apareceran en las fotos. Hay que pensar que durante una exposicion que puede durar media hora o más, el telescopio se desplaza cambiando su centro de gravedad. Si la montura no es suficientemente rígida, terminará apuntando hacia una posicion distinta de la inicial.

Como regla básica, se recomienda que los ejes de una montura alemana tengan al menos la mitad del diametro de la lente o espejo.

Suavidad. Los movimientos de la montura, sobre todo cuando usemos los mandos de movimiento lento o los motores de guiado deben ser suaves y fluidos. Hay que descartar las monturas que presenten irregularidades o fricciones extrañas.

Precisión. Si la montura posee motores de seguimiento, deberemos comprobar su funcionamiento, diseño y acabado, tanto de los motores como de los acoplamientos de los motores, engranes y montura. Los motores, por otro lado, deberan estar dimensionados adecuadamente para el esfuerzo que deberan realizar.

Estabilidad e inmunidad vibraciones. Estos dos factores son poco apreciables inicialmente, pero de gran importancia en astrofotografia. La primera norma es: monte un ocular de mucho aumento en el telescopio, despues de equilibrarlo. Apunte a un objeto lejano, fijando luego los frenos de la montura. Dele un buen golpe -relativamente, claro- al telescopio, y cuente cuantos segundos tarda la imagen en estabilizarse de nuevo. Si tarda mas de 4-5 segundos -hay veces que podremos esperar 10 o mas segundos, lo se por experiencia- la montura no nos servira. El golpe del espejo de la camára o la más minúscula racha de viento, mantendrá el telescopio inestable, consiguiendo el movimiento continuo que, aunque siempre buscado con afán por los antiguos, no es bien recibido en nuestro caso.

También puede suceder que, en una montura mal diseñada, ciertas partes de su estructura entren en resonancia con los motores de seguimiento, provocando igualmente una imagen carente de la necesaria resolucion. La utilización de algunos trucos como tacos de goma, modificación de los elementos críticos, etc. exigirán del aficionado un esfuerzo extra con el que no contaba cuando compró el telescopio.

En resumen: ¡ojo con los chollos!. Con un telescopio mediocre y una buena montura -incluso utilizando una cámara y su propia óptica- puede que consigamos algunas buenas fotografias (tendremos que considerar además otros factores, por supuesto), pero con una montura inestable, solo conseguiremos una calvicie prematura a base de tirarnos de los pelos...

"Si de noche lloras por no ver el Sol, las lágrimas no te dejarán ver las nubes*"
(Adaptación de un poema de Rabindranath Tagore
a la realidad cotidiana de las noches de Euskadi)
*estrellas" en el original

Bibliografía:

  • La Photographie Astronomique D'Amateur. P. Bourge, J. Dragesco, Y. Dargery. ISBN 2.7075.0091.7
  • Cómo utilizar el telescopio astronomico. J. M. Oliver. ISBN 84.315.0211.8
  • A Manual of Advanced Celestial Photography. B.D. Walls, R. W. Provin. ISBN 0.521.25553.8
  • Catching the Light. Jerry Lodrigus. http://www.astropix.com